Los fabricantes de pestañas se asocian con empresas de reciclaje para reutilizar pestañas viejas

  • 36 Vistas
  • 2025-11-08 02:41:34

Los fabricantes de pestañas se asocian con empresas de reciclaje para reutilizar pestañas viejas: promoviendo prácticas de belleza sostenibles

El mercado mundial de pestañas postizas está en auge y Statista proyecta que alcanzará los 2.300 millones de dólares en 2028, impulsado por la creciente demanda de mejoras de belleza. Sin embargo, este crecimiento tiene un costo oculto: las pestañas postizas tradicionales, a menudo hechas de fibras sintéticas como poliéster o nailon, son muy difíciles de degradar. La mayoría termina en vertederos, donde pueden tardar siglos en descomponerse, lo que contribuye a la contaminación plástica. A medida que los consumidores y los reguladores dan cada vez más prioridad a la sostenibilidad, los fabricantes de pestañas están dando un paso al frente y una estrategia clave es asociarse con empresas de reciclaje para reutilizar pestañas viejas.

Lash Manufacturers Partner with Recycling Firms to Repurpose Old Lashes-1

En los últimos meses, varias marcas líderes de pestañas, incluidos actores de la industria como EcoLash Innovations y LashCraft Global, han anunciado colaboraciones con empresas de reciclaje especializadas como ReCycle Beauty Tech. ¿El objetivo? Desviar los residuos de pestañas posconsumo de los vertederos y transformarlos en materiales reutilizables. Por ejemplo, la asociación de EcoLash con ReCycle, lanzada en el primer trimestre de 2024, tiene como objetivo recolectar 50.000 kg de pestañas usadas anualmente para 2026, y el 90% de ese volumen se reutilizará en nuevos productos de belleza o materiales industriales.

La tecnología detrás de esta iniciativa es fundamental. Reciclar pestañas viejas no es sencillo: a menudo están contaminadas con residuos de pegamento, maquillaje o aceites, y los materiales varían mucho (pelo sintético o natural). El proceso patentado de ReCycle aborda estos desafíos: primero, las pestañas recolectadas se clasifican por tipo de material mediante sensores impulsados ​​por IA. Las pestañas sintéticas se someten a una despolimerización química, descomponiendo las fibras de poliéster/nylon en bloques de construcción de monómeros, que luego se purifican y se reutilizan para fabricar nuevas bases para pestañas o incluso envases cosméticos. Las pestañas naturales, generalmente hechas de visón o cabello humano, se desinfectan mediante un tratamiento con vapor a alta temperatura y se reutilizan para fabricar materiales artesanales o fibras de baja calidad.

Esta asociación no es sólo una victoria ambiental: es un imperativo empresarial. Una encuesta de 2023 realizada por BeautySustain encontró que el 68% de los consumidores de la Generación Z y los millennials priorizan las marcas con prácticas ecológicas, y el 42% pagaría un 10% más por productos para pestañas sostenibles. Para los fabricantes, los programas de reciclaje aumentan la fidelidad a la marca y se alinean con los objetivos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), cada vez más requeridos por los inversores. "La sostenibilidad ya no es opcional", dice María Gómez, directora de sostenibilidad de LashCraft Global. "Al reutilizar las pestañas viejas, estamos convirtiendo los desechos en un recurso y al mismo tiempo satisfacemos la demanda de belleza responsable de los consumidores".

Sin embargo, persisten los desafíos. La participación de los consumidores es un obstáculo: muchos usuarios no saben que pueden reciclar pestañas y la conveniencia es importante. Para abordar esto, los socios están implementando contenedores de recolección en las tiendas minoristas de belleza y ofreciendo descuentos a los clientes que devuelven pestañas usadas por correo. El costo es otra barrera: la despolimerización y la clasificación requieren una inversión inicial, pero se espera que la escala reduzca los costos en un 30% para 2027 a medida que aumente el volumen.

De cara al futuro, esta tendencia podría remodelar la industria de las pestañas. Si tienen éxito, estas asociaciones pueden establecer un nuevo estándar, impulsando a más marcas a adoptar programas de reciclaje. "No solo estamos reutilizando las pestañas: estamos construyendo una economía circular para la belleza", señala James Lin, director ejecutivo de ReCycle. A medida que la tecnología mejora y aumenta la conciencia de los consumidores, es posible que los días de las pestañas de "usar y tirar" pronto sean cosa del pasado.

compartir en redes sociales